NO ESTÁ PERMITIDA LA VENTA ONLINE DE LOS PRODUCTOS KARIBIAN.
Solo se autoriza la venta en TIENDAS FÍSICAS. *Consulte Condiciones de la Garantía*

¿Por qué dormimos peor cuando estamos de vacaciones?

La ciencia detrás del descanso fuera de casa

Las vacaciones son sinónimo de desconexión, tiempo libre y descanso. Sin embargo, muchas personas experimentan justo lo contrario durante los primeros días: les cuesta conciliar el sueño, se despiertan varias veces por la noche o sienten que descansan menos que en casa. Aunque pueda parecer contradictorio, tiene una explicación científica. Nuestro cerebro está diseñado para mantenerse alerta cuando dormimos en un entorno desconocido y, además, factores como el cambio de rutina, la temperatura o el ruido pueden influir en la calidad del descanso.

Te contamos por qué ocurre y qué puedes hacer para dormir mejor cuando estás fuera de casa.

¿Qué ocurre en el cerebro cuando dormimos en un lugar nuevo?

Seguro que alguna vez has notado que la primera noche en un hotel, un apartamento o incluso en casa de un familiar no descansas igual que de costumbre. Este fenómeno tiene nombre: efecto de la primera noche.

Diversos estudios han demostrado que, cuando dormimos en un entorno nuevo, una parte del cerebro permanece más activa de lo habitual como mecanismo de protección. Es una respuesta heredada de nuestros antepasados, cuando dormir en un lugar desconocido podía implicar un mayor riesgo frente a posibles amenazas.
Aunque hoy en día no exista ese peligro, el cerebro continúa reaccionando de forma similar. Como consecuencia, el sueño suele ser más ligero, aumentan los microdespertares y necesitamos una o dos noches para adaptarnos completamente al nuevo entorno. Por eso es habitual que el descanso mejore a partir de la segunda o tercera noche de vacaciones.

Los factores que alteran el descanso durante las vacaciones

Además de este mecanismo natural del cerebro, existen otros factores que pueden afectar a la calidad del sueño cuando estamos fuera de casa.

Cambios de temperatura

La temperatura del dormitorio es uno de los elementos que más influye en el descanso. Habitaciones demasiado calurosas o excesivamente frías dificultan que el cuerpo alcance la temperatura ideal para iniciar el sueño.

Durante el verano, este aspecto cobra todavía más importancia, especialmente en destinos donde las noches son muy cálidas.

Ruidos diferentes

Aunque el nivel de ruido no sea especialmente alto, el cerebro percibe sonidos nuevos de forma distinta: el tráfico, el mar, un aparato de aire acondicionado, vecinos o incluso el silencio absoluto si estamos acostumbrados a vivir en una ciudad.

Estos estímulos pueden provocar pequeños despertares que muchas veces ni siquiera recordamos al día siguiente.

Cambios de horarios

En vacaciones solemos acostarnos más tarde, dormir siestas más largas o modificar la hora de las comidas. Todos estos cambios alteran nuestro ritmo circadiano, el reloj biológico que regula los ciclos de sueño y vigilia.

Cuanto mayor es la diferencia respecto a nuestra rutina habitual, más tiempo necesita el organismo para adaptarse.

Un colchón diferente

Cuando viajamos, podemos descansar sobre una superficie distinta a la habitual, y por ello pueden aparecer molestias musculares, cambios posturales o la sensación de un descanso menos reparador.

Invertir en un colchón que proporcione un buen descanso, aparte de mejorar nuestro descanso diario, también ayuda a detectar qué características necesitamos al viajar.

Consejos prácticos para descansar mejor durante las vacaciones

Aunque no siempre podamos controlar el entorno, sí existen pequeños hábitos que ayudan a dormir mejor fuera de casa.

Son gestos sencillos que pueden marcar una gran diferencia, especialmente durante las primeras noches.

Descansar bien también forma parte de unas buenas vacaciones

Dormir peor durante los primeros días de vacaciones es una respuesta completamente normal. Nuestro cerebro necesita tiempo para adaptarse a un entorno diferente y pequeños cambios en la rutina pueden influir más de lo que imaginamos.

La buena noticia es que, con algunos hábitos sencillos y un entorno de descanso adecuado, es posible minimizar estos efectos y disfrutar de unas vacaciones realmente reparadoras. Porque descansar bien no solo significa dormir más horas, sino dormir con la calidad que nuestro cuerpo necesita para volver con las pilas completamente cargadas.

Cómo recuperar el sueño al volver a casa

Después de varios días de vacaciones es frecuente volver con los horarios desajustados. Recuperar la rutina cuanto antes facilitará que el organismo vuelva a sincronizarse.

Lo ideal es retomar progresivamente los horarios habituales de sueño, exponerse a la luz natural durante la mañana y evitar alargar demasiado las siestas durante los primeros días. También conviene prestar atención al entorno de descanso. Dormir sobre un colchón que proporcione un buen soporte, favorezca una correcta transpiración y ayude a mantener una postura adecuada puede facilitar una recuperación más rápida tras los cambios propios de las vacaciones.

En Karibian diseñamos colchones pensados para ofrecer confort durante todo el año, adaptándose a las necesidades de cada persona para que el descanso en casa siga siendo el mejor aliado para recuperar energía y bienestar.

Dormir bien empieza por elegir el descanso adecuado

Después de unos días durmiendo fuera de casa es fácil valorar la importancia de un buen descanso. La calidad del sueño no depende únicamente de nuestros hábitos; también influye el soporte sobre el que descansamos cada noche.

Conoce la colección de Karibian Descanso y descubre el colchón que mejor se adapta a ti

En Karibian diseñamos colchones pensando en el bienestar real de las personas, combinando confort, ergonomía y materiales de calidad para ofrecer un descanso adaptado a cada necesidad. Porque descansar bien no solo ayuda a recuperarse después de las vacaciones, sino que influye en cómo vivimos cada día.

Sin comentarios

Escribe tu comentario

css.php
Resumen de Privacidad

Una cookie es un fichero que se descarga en su ordenador al acceder a determinadas páginas web. Las cookies permiten a una página web, entre otras cosas, almacenar y recuperar información sobre los hábitos de navegación de un usuario o de su equipo y, dependiendo de la información que contengan y de la forma en que utilice su equipo, pueden utilizarse para reconocer al usuario. Las cookies se asocian únicamente a un usuario anónimo y su ordenador o dispositivo.

Tienes toda la información de privacidad en nuestra página de política de privacidad y política de cookies.